Movilización es Discipulado Responsable

Viviendo la misión de Dios

Aprender, seguir, obedecer y servir son marcas de un discípulo de Cristo.

El discipulado no es solo instrucción sino una transformación del ser de los hijos de Dios. Hay un cambio total en lo que hacemos y en la manera en que vivimos.

“Enséñenles a cumplir todas las cosas que les he mandado”, nos dijo Jesús en Mateo 28:20.

Como parte de nuestro crecimiento espiritual, Dios quiere sacarnos de nuestra zona de comodidad para que veamos al mundo como Él lo ve. A medida que somos discipulados, este debe empezar a enfocarse hacia afuera y no hacia adentro, a vivir la misión de Dios en la vida diaria.

La movilización misionera debe ser natural en el proceso de ser discípulo y discipular a otros. Debemos caminar con otros cristianos en su proceso de involucramiento en Su llamado – ¡ya que todos estamos llamados!

Un discípulo que vive la misión de Dios pone en práctica nuestra razón para existir y nuestro privilegio para servir.

Ahora que hay tantos recursos misioneros para apoyarte, invitamos a varias personas a dar su testimonio y recomendación de qué material usar y cómo usarlo.

Cuando buscamos discipular a alguien, no solo dependemos de un material para estudiar, sino de nuestro compromiso a caminar con ellos mientras aprenden a ser fieles a Dios. De igual manera, en la movilización, caminamos con ellos por cada recurso y experiencia para que vivan la misión de Dios.

Reenfocándonos en la tarea principal

Ser discípulos que hacen discípulos, y que, a su vez, éstos hagan discípulos.

Éste es el propósito de cada persona que ha hecho de Cristo su Señor. La Gran Comisión tiene su base en el discipulado. “Si queremos movilizar a la Iglesia de manera efectiva, tenemos que volver a la base de la misión, que es el discipulado”, dijo C.A. Gómez de PAAM. “Nuestro mayor obstáculo es la base de la misión construida sobre una falta de discipulado.”

Necesitamos regresar a la tarea del discipulado bíblico que transforma vidas, y aun como movilizadores, sigue siendo nuestra tarea. “No pretendamos que la Iglesia pueda hacer discípulos en el mundo, cuando no hacemos discípulos dentro de nuestras propias congregaciones”, dijo C.A.

Lamentablemente, hay iglesias que han perdido su enfoque en el discipulado y lo han reducido a un curso de doctrina, lo que debe ser un acompañamiento constante. El discipulado es compartir nuestra vida con el discípulo, donde aprenderán lo que significa ser un verdadero seguidor de Cristo.

“El discipulado es mucho más que entregar conocimiento y lecciones teóricas de algún curso. Es vivir y caminar con la gente de uno a uno o en grupos pequeños donde se animan y se muestran cómo se aplican los principios bíblicos y cómo se vive”, dijo Hans Ziefle, misionero SIM quien sirvió en Chile.

Movilización = Discipulado

Como una expresión completa del discipulado, el movilizador facilita todos los recursos a cada cristiano para saber cómo ser parte de la misión de Dios.

La Gran Comisión no debería ser la pasión de unos cuantos, sino la tarea de todos los discípulos de Jesucristo. Jesús nos mandó a hacer discípulos.

“La movilización misionera es llevar nuestro corazón de donde está, hacia donde Dios

lo quiere poner”, dijo Andrés Corrales, misionero SIM en Uruguay.

La tarea no se concreta hasta que el discípulo haga de la Gran Comisión su plan de vida.

“Dios usa la movilización misionera para sacarnos de nuestra zona de comodidad y veamos al mundo como Él lo ve”, dijo Daniela Bustamante, secretaria del Ministerio RAIM.

“Nos lleva a involucrarnos a alcanzar a los perdidos, orar, dar, ir e inquietar también a otros a involucrarse.”

Si digo que hago discípulos, solo para que se congreguen en mi iglesia, entendí mal. Jesús dijo: Los discípulos son para llevar el mensaje de Cristo al mundo.”

Nuestro Rol como Discipuladores

Como discipuladores, nuestra responsabilidad es consolidar a cada miembro de la iglesia para que descubra, desarrolle y ejerza sus dones y llamado en todas las